Saltar al contenido
¿Cuántas golosinas es seguro darle a tu mascota al día?
Mascotas

¿Cuántas golosinas es seguro darle a tu mascota al día?

30 de septiembre de 2026 4 min de lectura

Conoce la regla general para saber cuántas golosinas puedes darle a tu perro o gato al día sin afectar su alimentación balanceada.

Resumen ejecutivo: Una regla general usada por veterinarios es que las golosinas no deberían superar el 10% de la ingesta calórica diaria total de la mascota, dato corroborado de forma independiente por medios colombianos como Infobae y El Espectador. Superar ese límite de forma habitual puede desbalancear una dieta que, en su alimento principal, ya está formulada para cubrir los nutrientes que necesita. El tamaño de la golosina también importa: un premio pequeño para un perro grande representa un porcentaje muy distinto al mismo premio en un perro pequeño. Ante cualquier duda sobre la cantidad adecuada, lo más seguro es consultarlo con tu veterinario.

Dar golosinas a tu mascota es una de las formas más comunes de premiarla o reforzar el entrenamiento, pero es fácil perder de vista cuánto representan realmente dentro de su alimentación diaria.

La regla del 10%: qué significa en la práctica

Una referencia general usada por veterinarios, y corroborada de forma independiente por medios colombianos como Infobae y El Espectador, es que las golosinas no deberían superar el 10% de la ingesta calórica diaria total de la mascota. El otro 90% debería venir del alimento principal, que está formulado para cubrir sus necesidades nutricionales completas.

Por qué superar ese límite es un problema, aunque la golosina parezca pequeña

Cuando las golosinas superan ese 10%, empiezan a desplazar el espacio calórico del alimento balanceado, lo que con el tiempo puede generar tanto sobrepeso como carencias nutricionales, porque la mascota queda llena de calorías que no vienen acompañadas de todos los nutrientes que su cuerpo necesita.

El tamaño de la mascota cambia todo el cálculo

Una misma golosina representa un porcentaje muy distinto según el tamaño del animal: para un perro pequeño, un premio de tamaño estándar puede acercarse rápido al límite diario, mientras que para un perro grande el mismo premio es una fracción mucho menor de sus calorías totales. Por eso no existe una cantidad fija de golosinas segura para todos: depende del peso y las calorías diarias de cada mascota.

Cómo repartir las golosinas sin perder el control

Partir una golosina grande en trozos más pequeños para usarla en varias sesiones de entrenamiento, en vez de dar una unidad completa cada vez, ayuda a estirar el mismo premio sin multiplicar las calorías. También ayuda restar mentalmente esas calorías de la porción de alimento principal del día, en vez de sumarlas aparte sin ajustar nada más.

Golosinas como herramienta de entrenamiento, sin perder el balance

Las golosinas siguen siendo una herramienta útil y válida para el entrenamiento; no hay que eliminarlas por completo. La clave está en elegir premios pequeños, de pocas calorías, pensados para ese uso repetido, en vez de usar la misma golosina grande que le darías como premio ocasional. Muchas marcas ofrecen presentaciones específicas para entrenamiento, justamente por esta razón.

Snacks naturales: no siempre son la opción más segura en cantidad

Frutas o verduras usadas como premio, como trozos de zanahoria o manzana sin semillas, suelen tener menos calorías que una golosina comercial, pero eso no significa que se puedan dar sin límite: siguen sumando calorías y, en exceso, pueden causar molestias digestivas. La regla del 10% sigue aplicando de igual manera sin importar si la golosina en cuestión es comercial o casera.

Golosinas y mascotas con condiciones de salud particulares

Mascotas con diabetes, problemas renales o alergias alimentarias necesitan un manejo de golosinas todavía más cuidadoso, porque incluso un premio aparentemente inofensivo puede interferir con su condición o con un tratamiento en curso. En estos casos, la elección de qué golosina dar, y cuánta, debería definirla el veterinario tratante, no una regla general, porque incluso una cantidad que parece pequeña puede tener un efecto distinto según la condición específica de la mascota. Revisar la etiqueta nutricional de la golosina, cuando la tiene, ayuda a tener una idea más precisa de cuántas calorías estás sumando realmente al día. Esto es especialmente útil cuando varias personas en la casa le dan premios a la mascota sin coordinarse entre sí, un escenario común que hace fácil perder la cuenta real del día.

Golosinas humanas: un capítulo aparte

Compartir comida de la mesa como si fuera una golosina agrega un riesgo adicional, más allá de las calorías: varios alimentos humanos comunes son directamente tóxicos para perros y gatos. Antes de compartir cualquier alimento que no sea un snack formulado para mascotas, vale la pena revisar nuestra guía de alimentos tóxicos y prohibidos. Llevar un conteo aproximado, aunque sea mental, de cuántas golosinas le diste a tu mascota en el día es un hábito simple que evita que el 10% se convierta, sin darte cuenta, en mucho más.

Si tu mascota está en un plan de manejo de peso, este límite del 10% es todavía más importante de respetar. En nuestra sección de snacks para mascotas encuentras opciones formuladas específicamente para perros y gatos.

Por Equipo de Comunicaciones Surtivel
Fuentes:

Fuentes de referencia: cobertura de medios colombianos (Infobae, El Espectador) sobre la proporción recomendada de golosinas en la dieta diaria de mascotas.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la regla general de cuántas golosinas dar al día?

Que no superen el 10% de la ingesta calórica diaria total de la mascota, con el 90% restante viniendo del alimento principal balanceado.

¿Una golosina pequeña siempre es segura?

Depende del tamaño de la mascota: la misma golosina representa un porcentaje mucho mayor de las calorías diarias de un perro pequeño que de uno grande.

¿Puedo darle a mi mascota comida de la mesa como golosina?

No se recomienda: además de sumar calorías fuera de control, varios alimentos humanos comunes son tóxicos para perros y gatos.

Sigue leyendo